{"id":16329,"date":"2023-08-15T12:43:18","date_gmt":"2023-08-15T16:43:18","guid":{"rendered":"https:\/\/www.franciscansusa.org\/?p=16329"},"modified":"2023-08-15T12:45:08","modified_gmt":"2023-08-15T16:45:08","slug":"st-francis-encounters-with-mercy-and-compassion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.franciscansusa.org\/es\/st-francis-encounters-with-mercy-and-compassion\/","title":{"rendered":"Encuentros de San Francisco con la Misericordia y la Compasi\u00f3n"},"content":{"rendered":"<div class=\"wpb-content-wrapper\"><section class=\"l-section wpb_row height_medium\"><div class=\"l-section-h i-cf\"><div class=\"g-cols vc_row type_default valign_top\"><div class=\"vc_col-sm-12 wpb_column vc_column_container\"><div class=\"vc_column-inner\"><div class=\"wpb_wrapper\"><div class=\"w-image align_none\"><div class=\"w-image-h\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"404\" src=\"https:\/\/www.franciscansusa.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/beauty-in-encounter-1024x404.jpg\" class=\"attachment-large size-large\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/www.franciscansusa.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/beauty-in-encounter-1024x404.jpg 1024w, https:\/\/www.franciscansusa.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/beauty-in-encounter-300x119.jpg 300w, https:\/\/www.franciscansusa.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/beauty-in-encounter-18x7.jpg 18w, https:\/\/www.franciscansusa.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/beauty-in-encounter-150x59.jpg 150w, https:\/\/www.franciscansusa.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/beauty-in-encounter-600x237.jpg 600w, https:\/\/www.franciscansusa.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/beauty-in-encounter.jpg 1400w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/div><\/div><div class=\"w-separator size_small\"><\/div><div class=\"wpb_text_column\" ><div class=\"wpb_wrapper\"><h4>Encuentros de San Francisco con la Misericordia y la Compasi\u00f3n<\/h4>\n<p>por fray Steve McMichael, OFM Conv.<\/p>\n<p>Hacia el final de su vida, Francisco de As\u00eds (m. 1226) escribi\u00f3 una reflexi\u00f3n personal titulada El Testamento, en la que relata su encuentro con los leprosos:<\/p>\n<p><em>El Se\u00f1or me dio as\u00ed, hermano Francisco, comenzar a hacer penitencia de esta manera: porque cuando estaba en pecado, me parec\u00eda demasiado amargo ver leprosos. Y el Se\u00f1or mismo me condujo entre ellos y les mostr\u00e9 misericordia. Y cuando los dej\u00e9, lo que me hab\u00eda parecido amargo se convirti\u00f3 en dulzura de alma y de cuerpo. Y despu\u00e9s me demor\u00e9 un poco y dej\u00e9 el mundo.<\/em><\/p>\n<p>Francisco no nos dice nada sobre lo que pas\u00f3 en su vida antes de este encuentro con los leprosos, pero es obvio que Francisco ya estaba experimentando una relaci\u00f3n con Dios. De hecho, Dios es el actor principal en su proceso de conversi\u00f3n, pues Francisco afirma que Dios lo condujo entre los leprosos. Experiment\u00f3 misericordia con ellos y se convirti\u00f3 en su hermano. Su vida de egocentrismo cambi\u00f3 en este encuentro en el que descubri\u00f3 que era un hermano para ellos, que eran los m\u00e1s vulnerables en la As\u00eds medieval.<\/p>\n<p>El segundo encuentro de Francisco fue con el rostro de Jes\u00fas en la cruz en la iglesia de San Dami\u00e1n. Las primeras biograf\u00edas se centran en el mandato que Jes\u00fas le da a Francisco: \u201cRepara mi iglesia que ves que se est\u00e1 arruinando\u201d. En su Testamento, Francisco se refiere a este encuentro con Jes\u00fas:<\/p>\n<p><em>Y el Se\u00f1or me dio tal fe en las iglesias que oraba con sencillez de esta manera y dec\u00eda: <\/em><br \/>\n<em>\u201cTe adoramos, Se\u00f1or Jesucristo, en todas Tus iglesias en todo el mundo y te bendecimos porque por Tu santa cruz redimiste al mundo\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Este es el reconocimiento de Francisco de que el rostro de Jes\u00fas era de misericordia y, por lo tanto, el segundo encuentro en la experiencia de conversi\u00f3n de Francisco fue con el Jes\u00fas misericordioso que muri\u00f3 por nuestra redenci\u00f3n.<\/p>\n<p>La comprensi\u00f3n de Francisco de vivir una vida cristiana era imitar a los ap\u00f3stoles y, por lo tanto, Francisco asumi\u00f3 el papel de predicador apost\u00f3lico. Su modo de vida y su predicaci\u00f3n acabaron por atraer a otros a querer abrazar su modo de vivir seg\u00fan el Evangelio. En los escritos de Francisco afirma que la comunidad de los hermanos es tambi\u00e9n un lugar de misericordia porque el Se\u00f1or los reuni\u00f3, como afirma en el Testamento.<\/p>\n<p>\u201cY despu\u00e9s que el Se\u00f1or me dio algunos hermanos, nadie me mostr\u00f3 lo que ten\u00eda que hacer, sino que el Alt\u00edsimo mismo me revel\u00f3 que deb\u00eda vivir seg\u00fan el modelo del Santo Evangelio\u201d.<\/p>\n<p>El tercer encuentro es la experiencia de misericordia y compasi\u00f3n de Francisco con sus hermanos de comunidad.<\/p>\n<p>La relaci\u00f3n de Francisco con todos en la sociedad de su tiempo fue tambi\u00e9n un encuentro de misericordia y compasi\u00f3n. Lo vivido en la vida comunitaria deb\u00eda manifestarse en el mundo, como afirma Francisco en la Regla Franciscana:<\/p>\n<p>\u201cAconsejo, amonesto y exhorto a mis hermanos en el Se\u00f1or Jesucristo, que no ri\u00f1en, ni discutan, ni juzguen a los dem\u00e1s cuando andan por el mundo, sino que sean mansos, pac\u00edficos, modestos, mansos y humildes, hablando con todos con cortes\u00eda, como viene siendo. En cualquier casa en la que entren, que digan primero: \u201cPaz a esta casa\u201d. Seg\u00fan el santo Evangelio, coman lo que se les ponga delante\u201d.<\/p>\n<p>El cuarto encuentro de la misericordia era, por tanto, cualquier persona que los hermanos encontraran en el mundo, especialmente los m\u00e1s vulnerables (leprosos, enfermos, pobres, etc.). Deben tener encuentros de misericordia y compasi\u00f3n porque deben considerarse hermanos de todos sin excepci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los encuentros finales fueron con la Creaci\u00f3n y los musulmanes en Egipto. Estos constituyen el pleno florecimiento de la relaci\u00f3n de misericordia y compasi\u00f3n de Francisco. La creaci\u00f3n consol\u00f3 a Francisco al final de su vida, como lo vemos manifestado en su C\u00e1ntico de las criaturas. Francisco tambi\u00e9n experiment\u00f3 ser hermano de aquellos que eran considerados enemigos del mundo cristiano en su encuentro con el sult\u00e1n en Egipto en 1219.<\/p>\n<p>Desde el momento de su primer encuentro con los leprosos hasta el final de sus d\u00edas, su vida estuvo marcada por todos los encuentros en los que experiment\u00f3 la misericordia y la compasi\u00f3n de Dios.<\/p>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/div><\/div><\/div><\/section>\n<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Los encuentros de San Francisco con la misericordia y la compasi\u00f3n por fray Steve McMichael, OFM Conv. 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