{"id":17755,"date":"2024-02-12T10:16:14","date_gmt":"2024-02-12T15:16:14","guid":{"rendered":"https:\/\/www.franciscansusa.org\/?p=17755"},"modified":"2025-10-08T12:22:53","modified_gmt":"2025-10-08T16:22:53","slug":"enduring-faith","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.franciscansusa.org\/es\/enduring-faith\/","title":{"rendered":"Fe duradera: el legado de los frailes en las misiones nacionales y extranjeras"},"content":{"rendered":"<div class=\"wpb-content-wrapper\"><section class=\"l-section wpb_row height_medium\"><div class=\"l-section-h i-cf\"><div class=\"g-cols vc_row type_default valign_top\"><div class=\"vc_col-sm-12 wpb_column vc_column_container\"><div class=\"vc_column-inner\"><div class=\"wpb_wrapper\"><div class=\"w-image align_center\"><div class=\"w-image-h\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1500\" height=\"496\" src=\"https:\/\/www.franciscansusa.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/light-of-faith-header.jpg\" class=\"attachment-full size-full\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/www.franciscansusa.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/light-of-faith-header.jpg 1500w, https:\/\/www.franciscansusa.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/light-of-faith-header-300x99.jpg 300w, https:\/\/www.franciscansusa.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/light-of-faith-header-1024x339.jpg 1024w, https:\/\/www.franciscansusa.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/light-of-faith-header-18x6.jpg 18w, https:\/\/www.franciscansusa.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/light-of-faith-header-150x50.jpg 150w, https:\/\/www.franciscansusa.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/light-of-faith-header-600x198.jpg 600w\" sizes=\"auto, (max-width: 1500px) 100vw, 1500px\" \/><\/div><\/div><div class=\"w-separator size_small\"><\/div><div class=\"wpb_text_column\" ><div class=\"wpb_wrapper\"><h2>Fe duradera:<\/h2>\n<h4>El legado de los frailes en las misiones nacionales y extranjeras<\/h4>\n<p>Por fray Mart\u00edn Day, OFM Conv.<\/p>\n<p>La Provincia de Nuestra Se\u00f1ora de la Consolaci\u00f3n tiene una fuerte historia de enviar frailes a misiones extranjeras, en algunos casos sin ninguna expectativa de que alguna vez regresar\u00edan. Nuestros primeros cuatro misioneros extranjeros que fueron enviados a Rodesia del Norte (ahora conocida como Zambia) en 1946 lo hicieron con el entendimiento de que, muy probablemente, nunca regresar\u00edan; y no lo hicieron. Todos est\u00e1n enterrados en Zambia.<\/p>\n<p>La actividad misionera anterior, que comenz\u00f3 poco despu\u00e9s de que se formara la provincia en 1926, nuestros frailes sirvieron en las \u201cmisiones locales\u201d, \u00e1reas de los Estados Unidos donde la Iglesia todav\u00eda se estaba estableciendo. En Nebraska y Wyoming, los frailes establecieron iglesias a intervalos regulares a lo largo del ferrocarril y las sirvieron fielmente durante muchos a\u00f1os. En el suroeste, los frailes desempe\u00f1aron un papel decisivo en el establecimiento del ministerio parroquial en lugares como Carlsbad, Jal y Hobbs, Nuevo M\u00e9xico, por nombrar algunos.<\/p>\n<p>El siguiente impulso en el trabajo misionero comenz\u00f3 en la d\u00e9cada de 1970, cuando la provincia envi\u00f3 frailes a Centroam\u00e9rica para establecer all\u00ed la Orden. Estos dedicados frailes no contribuyeron al programa de jubilaci\u00f3n de la provincia mientras estuvieron fuera. Actualmente apoyamos el trabajo misionero entre inmigrantes y refugiados y los desatendidos entre nuestra propia poblaci\u00f3n ind\u00edgena. Los fondos para sus futuras necesidades de jubilaci\u00f3n ahora est\u00e1n incluidos en ese apoyo.<\/p>\n<p>El cuidado de nuestros frailes misioneros mayores no era una preocupaci\u00f3n candente, siempre y cuando hubiera muchos frailes j\u00f3venes tras ellos. Nuestro plan de jubilaci\u00f3n era simple: los frailes mayores ser\u00edan apoyados por los frailes m\u00e1s j\u00f3venes que estuvieran en el ministerio activo. El plan funcion\u00f3 durante d\u00e9cadas. No funciona m\u00e1s.<\/p>\n<p>No fue hasta 2001 que la provincia compr\u00f3 la Seguridad Social. La opini\u00f3n predominante era que pod\u00edamos ocuparnos de nuestras necesidades de jubilaci\u00f3n \u201cinternamente\u201d. En consecuencia, muchos de nuestros frailes, tanto los que fueron en misi\u00f3n como los que participaron en el ministerio m\u00e1s cerca de casa, reciben s\u00f3lo un peque\u00f1o cheque del Seguro Social cada mes. No tienen un \u201chistorial de ganancias\u201d para continuar, especialmente si trabajaron a largo plazo en las misiones nacionales y extranjeras. Para el a\u00f1o 2001, qued\u00f3 claro que el n\u00famero de j\u00f3venes que ingresaban a la Orden no iba a poder sustentar a todos los frailes mayores en su jubilaci\u00f3n. Ser\u00eda necesario buscar otros fondos. Una parte considerable de las reservas de jubilaci\u00f3n actuales de la provincia se compone de los ingresos de la venta de propiedades de la provincia no relacionadas con el ministerio. Esos ahorros ahora han comenzado a agotarse a medida que m\u00e1s frailes abandonan el ministerio activo de tiempo completo y se vuelven dependientes de los recursos de la provincia para su mantenimiento.<\/p>\n<p>Uno de los principales focos de nuestros esfuerzos de recaudaci\u00f3n de fondos en estos d\u00edas es el apoyo y el cuidado de nuestros frailes mayores, tanto aquellos que fueron en misi\u00f3n en tierras extranjeras como aquellos que trabajaron en las misiones locales, en uno de los ministerios tradicionales de la provincia. Agradecemos todo el apoyo que recibimos de los benefactores que recuerdan las historias del buen trabajo que han realizado estos frailes y que pueden identificarse con sus necesidades en sus merecidos a\u00f1os de jubilaci\u00f3n. Oramos para que podamos contar con nuestros fieles amigos y benefactores para que nos ayuden en esta necesidad apremiante.<\/p>\n<p>Nuestros frailes jubilados o semi-retirados contin\u00faan marcando una diferencia para mejorar las vidas de tantas personas, y estos frailes encuentran alegr\u00eda y satisfacci\u00f3n al continuar su ministerio, incluso si ese ministerio tiene una capacidad limitada. Hay una vieja m\u00e1xima: &quot;Puede que haya nieve en el tejado, pero hay fuego en la caldera&quot;. Nuestros frailes mayores contin\u00faan avivando ese fuego que los atrajo al estilo de vida franciscano y a brindar servicio al pueblo de Dios. Gracias por su ayuda para mantener esos fuegos encendidos.<\/p>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/div><\/div><\/div><\/section>\n<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Fe duradera: el legado de los frailes en las misiones nacionales y extranjeras Por fray Martin Day, OFM Conv. La Provincia de Nuestra Se\u00f1ora de la Consolaci\u00f3n tiene una fuerte historia de enviar frailes a misiones extranjeras, en algunos casos sin ninguna expectativa de que alguna vez regresar\u00edan. 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