{"id":22121,"date":"2025-06-19T08:47:42","date_gmt":"2025-06-19T12:47:42","guid":{"rendered":"https:\/\/www.franciscansusa.org\/?p=22121"},"modified":"2025-06-19T08:49:31","modified_gmt":"2025-06-19T12:49:31","slug":"pope-francis-st-francis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.franciscansusa.org\/es\/pope-francis-st-francis\/","title":{"rendered":"El Papa Francisco y San Francisco"},"content":{"rendered":"<div class=\"wpb-content-wrapper\"><section class=\"l-section wpb_row height_medium\"><div class=\"l-section-h i-cf\"><div class=\"g-cols vc_row type_default valign_top\"><div class=\"vc_col-sm-12 wpb_column vc_column_container\"><div class=\"vc_column-inner\"><div class=\"wpb_wrapper\"><div class=\"w-image align_none\"><div class=\"w-image-h\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"421\" src=\"https:\/\/www.franciscansusa.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/pope-francis-st-francis-header-1024x421.jpg\" class=\"attachment-large size-large\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/www.franciscansusa.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/pope-francis-st-francis-header-1024x421.jpg 1024w, https:\/\/www.franciscansusa.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/pope-francis-st-francis-header-300x123.jpg 300w, https:\/\/www.franciscansusa.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/pope-francis-st-francis-header-18x7.jpg 18w, https:\/\/www.franciscansusa.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/pope-francis-st-francis-header-150x62.jpg 150w, https:\/\/www.franciscansusa.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/pope-francis-st-francis-header-600x247.jpg 600w, https:\/\/www.franciscansusa.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/pope-francis-st-francis-header.jpg 1400w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/div><\/div><div class=\"wpb_text_column us_custom_03f3d98b has_text_color\" ><div class=\"wpb_wrapper\"><p>Cuando San Francisco se acercaba a su muerte, dict\u00f3 una <em>Testamento<\/em>Su \u00faltima instrucci\u00f3n a los hermanos que estaba a punto de dejar. Comienza recomendando tres elementos b\u00e1sicos de su propia conversi\u00f3n:<\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #008080;\">\u201cY el Se\u00f1or mismo me condujo entre los leprosos y les mostr\u00e9 misericordia\u2026Y despu\u00e9s <span style=\"text-decoration: underline;\">el se\u00f1or me dio hermanos<\/span>Nadie me lo mostr\u00f3 <\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"color: #008080;\">lo que ten\u00eda que hacer, pero el Alt\u00edsimo mismo me revel\u00f3 que deb\u00eda vivir seg\u00fan el modelo de<span style=\"text-decoration: underline;\"> el Evangelio<\/span>.&quot;<\/span> <\/strong><\/p>\n<p>San Francisco identifica tres elementos fundamentales que lo cimentaron en su continua conversi\u00f3n: la misericordia, la fraternidad y el Evangelio. La misericordia abland\u00f3 y liber\u00f3 su coraz\u00f3n para abrazar la fraternidad universal con todos sus hermanos y hermanas. En ella viven la vida evang\u00e9lica de Nuestro Se\u00f1or Jesucristo. Estos mismos tres elementos caracterizaron el mandato del Papa Francisco como Obispo de Roma.<\/p>\n<p><strong>Merced:<\/strong> Al comienzo de su ministerio petrino, el papa Francisco record\u00f3 las palabras iniciales del papa Juan XXIII en el Concilio Vaticano II: \u00abSe necesita la medicina de la misericordia, no las armas de la severidad\u00bb. Por ello, el papa Francisco convoc\u00f3 inmediatamente a un A\u00f1o Santo Extraordinario de la Misericordia. Declar\u00f3 que la misericordia es el latido del Evangelio y que primero debemos \u00ababrir los ojos y ver la miseria del mundo\u00bb. Cuando derribamos las barreras de nuestra propia indiferencia despiadada ante el sufrimiento ajeno, su clamor se convierte en el nuestro.<\/p>\n<h4><strong><span style=\"color: #008080;\">Evangelio: <em>La alegr\u00eda del evangelio<\/em><\/span> <\/strong><\/h4>\n<p>A partir de aquella proclamaci\u00f3n del A\u00f1o Santo de la Misericordia en 2013, ofreci\u00f3 inmediatamente el primero de los tres pilares de su ense\u00f1anza oficial como Papa, su Exhortaci\u00f3n Apost\u00f3lica: <em>La alegr\u00eda del evangelio<\/em>.<\/p>\n<p>Esta Exhortaci\u00f3n nos llama a vivir la buena vida del Evangelio. La vida evang\u00e9lica es una vida de misi\u00f3n. Todos somos bautizados en la misi\u00f3n que Cristo recibi\u00f3 de su Padre: proclamar el Reino de Dios. La misi\u00f3n evang\u00e9lica nos impulsa, m\u00e1s all\u00e1 de nosotros mismos, al mundo. Explica que el Evangelio tiene una doble misi\u00f3n: <strong>para proteger el fr\u00e1gil mundo en el que vivimos, <span style=\"text-decoration: underline;\">y<\/span> para proteger a todos sus pueblos<\/strong>El Papa Francisco apela a San Francisco: \u201c\u2026como San Francisco de As\u00eds, todos nosotros, como cristianos, estamos llamados a velar y proteger el fr\u00e1gil mundo en el que vivimos y a todos sus pueblos\u201d.<\/p>\n<h4><span style=\"color: #008080;\">Fraternidad: <em>Laudato Si&#039; y Fratelli tutti<\/em><\/span><\/h4>\n<p>San Francisco tuvo muchos hermanos y hermanas. Primero, estaban aquellos con quienes compart\u00eda el mismo Creador, y luego estaban tambi\u00e9n aquellos con quienes compart\u00eda la misma imagen de Dios.<\/p>\n<p><strong><em>Laudato Si&#039; (Alabado seas, mi Se\u00f1or)<\/em><\/strong>Publicada en 2015, esta enc\u00edclica aborda la primera misi\u00f3n del Evangelio: proteger el fr\u00e1gil mundo en el que vivimos. El mensaje de esta enc\u00edclica se centra en... <em>C\u00e1ntico de las criaturas<\/em> compuesta por un San Francisco enfermo y moribundo: \u201cAlabado seas, mi Se\u00f1or, con todas tus criaturas\u201d.<br \/>\nEl Papa Francisco nos insta a escuchar el clamor de la tierra, nuestra casa com\u00fan. Da el tono con su primera referencia a San Francisco de As\u00eds: San Francisco de As\u00eds nos recuerda que nuestra casa com\u00fan es como una hermana con quien compartimos nuestra vida y una hermosa madre que nos acoge con los brazos abiertos.<\/p>\n<p><strong><em>Fratelli tutti (Todos hermanos y hermanas),<\/em><\/strong> Escrita en 2020, esta enc\u00edclica aborda el segundo aspecto de la misi\u00f3n evang\u00e9lica: velar y proteger a los pueblos de la tierra. El papa Francisco incluso firm\u00f3 esta enc\u00edclica en la tumba de san Francisco en As\u00eds, lo que motiv\u00f3 a nuestros Ministros Generales de la Primera Orden a recordarnos que debemos tomar en serio esta carta y valorarla como proveniente de san Francisco a trav\u00e9s del papa Francisco.<\/p>\n<p>La importancia del Buen Samaritano es clara: al amor no le importa si un hermano o hermana necesitado proviene de un lugar u otro. En este sentido, escribe que la fraternidad debe ser local para mantenernos firmes, pero tambi\u00e9n global, para evitar la estrechez de miras. A\u00f1ade: \u00abUna mayor fraternidad se alcanza cuando defendemos principios elevados y pensamos en el bien com\u00fan a largo plazo\u00bb, es decir, no simplemente priorizamos nuestros propios intereses y necesidades personales o nacionales inmediatos.<\/p>\n<p><strong>Los gemelos:<\/strong> Ahora ambos descansan en sencillos ata\u00fades de madera, ambos identificados por una palabra: <em><strong>Francisco<\/strong><\/em>Aunque vivieron con m\u00e1s de ocho siglos de diferencia y en \u00e9pocas radicalmente diferentes, estos santos hombres compartieron el mismo esp\u00edritu y la misma alegr\u00eda del Evangelio de nuestro Se\u00f1or Jesucristo.<\/p>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/div><\/div><\/div><\/section>\n<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Al acercarse la muerte, San Francisco dict\u00f3 un Testamento, su \u00faltima instrucci\u00f3n a los hermanos que estaba a punto de dejar. Comienza recomendando tres elementos b\u00e1sicos de su propia conversi\u00f3n: \u00abY el Se\u00f1or mismo me condujo entre los leprosos y les mostr\u00e9 misericordia... Y despu\u00e9s de que el Se\u00f1or me dio hermanos, no...\u00bb","protected":false},"author":1,"featured_media":22122,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[133],"tags":[],"class_list":["post-22121","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-2025-special-edition-newsletter-franciscus"],"aioseo_notices":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-05-06 07:29:40","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.franciscansusa.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22121","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.franciscansusa.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.franciscansusa.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.franciscansusa.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.franciscansusa.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22121"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.franciscansusa.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22121\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22125,"href":"https:\/\/www.franciscansusa.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22121\/revisions\/22125"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.franciscansusa.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/22122"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.franciscansusa.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22121"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.franciscansusa.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22121"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.franciscansusa.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22121"}],"curies":[{"name":"gracias","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}