En 1979 me pidieron que ayudara en nuestra misión franciscana conventual en Honduras. Con mucho entusiasmo, pero poco en todo lo demás, me encontré en lo que iba a ser…
Por fin llegó el día, esperado durante mucho tiempo y totalmente preparado para ello. Todos los edificios estaban recién pintados. Las carpas amarillas iluminaban la cancha central, fotos aéreas tomadas desde la torre de telefonía celular cercana...